Espíritu Viajero que Siente Teba
Le conduce el camino a tierra de quesos y olivares, entre sus paisajes singulares destaca el Tajo del Molino. Llegar al bello caserío con sus calles empinadas, las portadas y fachadas muestras de gran señorío. Sigue caminando el viajero, por la gente es saludado y se encuentra encantado de no sentirse forastero. Santa Cruz la Real es el templo de la Villa, levanta la mirada y se maravilla desde allí una imagen sin igual. El Castillo de la Estrella preside la localidad, fortaleza que con lealtad vigila la Villa tan bella. Sube a él a disfrutar de hermosos paisajes, de vistas y monumentos que puede contemplar. Arriba la gran Historia de Batalla y Caballeros que allí su vida dieron para mayor Gloria. De nuevo el visitante baja al casco urbano, una portada de los franciscanos admira el paseante. Va a concluir su visita en el monumento homenaje, allí termina el Viaje en esa Villa bonita. Ya podrá narrar a fa...